CulturaTurismo

La Casa de Dios

Visitamos un templo del fútbol, la casa donde vivió sus años más felices Diego Armando Maradona

¿Argentino? ¡Maradona!.

Para un argentino viajando por el mundo, no existe mejor truco para presentarse que esa frase. Usar el nombre del más grande genio que esas pampas le dio al fútbol mundial, es como un anexo en su pasaporte, que confirma su sangre argenta, y derriba todo tipo de barreras culturales, no importa el lugar del planeta que esté visitando.

Su leyenda a traspasado fronteras, y si bien su presente desbordado de excesos lo ha convertido en una figura controvertida, fue su comunión con la pelota lo que lo transformó en un auténtico D10S.

Y como todo dios, Maradona tiene su templo. Estamos hablando de un museo erigido en la casa donde vivió junto a su familia sus años más felices. Ubicado en el Barrio de la Paternal, a pocas cuadras de donde este dios, hizo sus primeras diabluras con la pelota en el fútbol profesional, la exhibición presenta innumerables documentos y piezas históricas. Pelotas, camisetas, botines, figuritas, artículos de merchandising de todas formas y colores, y objetos reales que el “pelusa” utilizó en su vida diaria por esos años, a finales de los 70´s, se pueden encontrar allí.

Mural de Diego

De todas maneras, lo más sobrecogedor, lo que realmente puede poner los pelos de punta, es visitar la cocina y el cuarto particular del Diego, inalterables en su estilo, presentados a los visitantes con una decoración que replica pautas hasta en la forma de las sillas o el color de la colcha de su cama. La habitación es realmente pequeña, y conecta a través de una ventanilla a una azotea que hoy día a sido decorada, al igual que toda la casa, con figuras, murales y graffitis del más grande.

Uno puede transportarse en el tiempo, e imaginar las mateadas con Doña Tota, los asados con amigos preparados por Don Diego en la parrilla de la terraza, o incluso fantasear con los goles que Dieguito habrá soñado hacer cada noche, recostado en esa simple cama de una plaza.

Para visitarlo hay que llegarse hasta el barrio del “bicho colorado”, La Paternal, en la calle Lascano 2257, de martes a sábados de 10 a 18 hs.

Si tienen suerte, podrán encontrarse con Alberto Pérez, el ex directivo del club e impulsor de este museo, que podrá decorar tu visita con un sinfín de anécdotas, y ayudarte a reconstruir la memoria de una época gloriosa, pero menos conocida de la vida de Maradona.

Y si están dispuestos a caminar, les recomendamos llegar con tiempo, y recorrer los alrededores de todo el barrio, hasta el mismo estadio del Club Argentinos Juniors. Las paredes de casas y edificios lucen como un auténtico homenaje en vida, a su hijo más dilecto.


Fuente
Fotografías cortesía de Sergi Walker

Rutas Vivas

Somos RUTAS VIVAS Una plataforma abierta, dinámica y colectiva desarrollada por emitiendo.net que invita a descubrir nuevos caminos, alimentándolo de experiencias, acciones e ideas de superación hacia un futuro sostenible.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba